Santiago Ramón y Cajal, el padre de la neurociencia

Todos habéis oído alguna vez el nombre de Santiago Ramón y Cajal ¿verdad? Pero, ¿sabíais que fue el que descubridor que las neuronas son células individuales? ¿O que fue el que estableció que entre las neuronas había unos pequeños huecos que se denominaron sinapsis? También determinó como fluye la información a través del cerebro y no solo eso, sino como llega al resto del cuerpo. Fue precursor de la idea de la plasticidad neuronal. Además, y esto es poco conocido, puso las bases de lo que sería una vacuna basada en bacterias inactivadas, participando decisivamente en la vacuna frente al cólera. Y eso solo es su vertiente científica, porque Santiago Ramón y Cajal era mucho más que un médico.

Santiago Ramón y Cajal nació en 1852 en Petilla de Aragón (España) y murió en 1934 en Madrid. Fue un médico especializado en histología (el estudio de los tejidos) y anatomía patológica. Pero en realidad se trataba de una persona notable, casi renacentista, puesto que además de médico y científico fue artista, fotógrafo, fisicoculturista, científico, jugador de ajedrez y editor.

El médico y científico

Santiago Ramón y Cajal ha pasado a la historia por sus estudios sobre el sistema nervioso. De hecho, se le considera el padre de la neuroanatomía moderna. Hasta finales del siglo XIX la estructura microscópica del cerebro era desconocida, puesto que la densidad de células en el mismo era tan grande que al teñirlas para observarlas en el microscopio solo se observaba una maraña. En 1873, Camillo Golgi desarrolló una nueva técnica capaz de teñir solo unas pocas neuronas de todas las que hay en un corte. Golgi proponía que la información viajaba por el sistema nervioso en una red continua de fibras (teoría reticular). Santiago Ramón y Cajal, usando la tinción de Golgi (mejorada por el propio Ramón y Cajal), demostró que esa teoría era incorrecta. Descubrió que el sistema nervioso estaba formado por “entidades individuales”, que luego se llamaron neuronas. Dedujo que, debido a los espacios entre ellas, las neuronas deben comunicarse no por continuidad sino por contacto, (término más tarde acuñado “sinapsis”). Esto es la denominada teoría neuronal o doctrina de la neurona.

Dibujo donde Cajal explica las diferencias entre la teoría reticular de Golgi (izquierda) y la doctrina neuronal (derecha)

Cajal también identificó la existencia de unos apéndices en los tallos de las dendritas, que llamó espinas dendríticas. Hoy se sabe que están relacionadas con la memoria y el aprendizaje, aunque los contemporáneos de Cajal afirmaban que no existían, que era un artefacto de la preparación.

Neurona piramidal, con las espinas dendríticas

La existencia tanto de las sinapsis como de las espinas dendríticas no se pudo corroborar hasta la década de 1950, con el desarrollo del microscopio electrónico.

Por otra parte, Cajal también fue capaz de comprender como fluía la información por el cerebro, como era la actividad nerviosa (la llamada doctrina de la polarización dinámica) y de interpretar la capacidad de las neuronas para adaptar su morfología a las necesidades funcionales, lo que se denomina plasticidad neuronal.

«Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro»

Por todos estos trabajos, Santiago Ramón y Cajal obtuvo el Premio Nobel en Fisiología y Medicina en 1906, compartido con Camillo Golgi. La principal obra científica de Santiago Ramón y Cajal, “Histología del sistema nervioso del hombre y los vertebrados”, todavía es citada cientos de veces cada año. Sus trabajos sobre la degeneración y regeneración del sistema nervioso y la estructura de la retina son todavía muy estudiados y se consideran una referencia clásica.

Célula de Purkinje, dibujada por Santiago Ramón y Cajal

Durante su carrera, Cajal publicó más de trescientos artículos, no todos ellos neurocientíficos. Como hemos comentado al principio, también realizó estudios de microbiología. En este ámbito, las aportaciones de Santiago Ramón y Cajal realizadas en el marco de una epidemia de cólera en 1885 en Valencia sentaron las bases de las vacunas basadas en bacterias inactivadas. También contribuyó significativamente al estudio del cáncer, aportando, por ejemplo, la primera descripción de células madre tumorales o el estudio de la angiogénesis y de la relación entre las células tumorales y el estroma que les rodea (aspecto que hoy se sabe esencial en los tumores).

El dibujante

Cajal desde pequeño quiso ser artista. Ya en el colegio dibujaba caricaturas de sus profesores. Sin embargo, su padre intentó quitarle la idea de la cabeza y le “obligó” a que estudiara medicina.

Dibujos de la época de adolescencia de Ramón y Cajal

Lo que no pudo lograr fue extinguir su pasión artística. Y esta quedó reflejada en la vertiente científica de Ramón y Cajal. En algunos de sus dibujos anatómicos hay ciertas reminiscencias de cuadros muy conocidos, como podemos ver en la siguiente imagen.

Célula de la glía. En la esquina superior izquierda las células recuerdan “El Grito” de E. Munch

El fotógrafo

La relación de Cajal con la fotografía comienza cuando solo tenía dieciséis años, cuando en Huesca un amigo le invita a ver el “laboratorio” fotográfico donde revela las instantáneas. La afición por la fotografía ya le acompañó durante toda su vida, pero se trata de una afición un poco cara, así que, ni corto ni perezoso, se convierte en productor y vendedor de placas fotográficas. Su curiosidad y sus habilidades técnicas le llevaron a inventar un método para hacer fotos a color y fue un pionero del primer microfilm, puesto que en 1880 logró reducir un autorretrato al tamaño de una cabeza de alfiler. Escribió varias obras sobre fotografía, entre ellas una Historia de la fotografía y en 1912 un importante libro titulado “Fotografía de los colores. Bases científicas y reglas prácticas”. Además, entre 1901 y 1926 publicó dieciséis artículos y una monografía sobre asuntos como la aplicación científica de la fotografía, las reproducciones del color… Algunos de estos artículos fueron traducidos al alemán y al inglés. Para darnos una idea de su importancia en el campo de la fotografía, basta con saber que fue nombrado presidente de honor de la Real Sociedad Fotográfica en 1900.

En el Legado Cajal se conservan 1.349 imágenes fotográficas tomadas por el propio Santiago Ramón y Cajal.

“La fotografía de los colores” publicado en 1912

El culturista

Probablemente sea una de las facetas de este genio que más os sorprendan. Santiago Ramón y Cajal no solo cultivaba su brillante mente artística y científica, sino que también trabajaba su cuerpo. Cajal se describió así mismo como “ancho de espaldas, con pectorales monstruosos, mi circunferencia torácica excedía de los 112 centímetros. Al andar mostraba esa inelegancia y contorneo rítmico característico de los forzudos o Hércules de Feria “. Todo comenzó con 18 años cuando se apuntó a un gimnasio de Zaragoza y la afición le duró solo durante su juventud. De hecho, como recoge en sus memorias Recuerdos de mi vida (capítulo XXI), “de aquella época de necio y exagerado culto al bíceps guardo dos enseñanzas provechosas: Es la primera la persuasión de que el excesivo desarrollo muscular en los jóvenes conduce casi indefectiblemente a la violencia y al matonismo”.

Santiago Ramón y Cajal en Zaragoza, hacia 1872

El escritor

Santiago Ramón y Cajal escribió entre 1885 y 1886 doce cuentos, de los cuales solo se publicaron cinco en 1905. Se trata de los Cuentos de Vacaciones. Narraciones pseudocientíficas, que combinaban el rigor científico con elementos fantásticos, tocando también aspectos filosóficos, éticos y sociales. Anteriormente, en el año 1883, escribió en la revista La Clínica de Zaragoza artículos bajo el título de Las maravillas de la Histología y firmados con el seudónimo de Doctor Bacteria. Publicó también una colección de sabidurías mundanas, Charlas de café, un recuento de las experiencias de la vejez, El mundo visto a los ochenta años y una guía científica, Consejos para un joven investigador.

El ajedrecista

Santiago Ramón y Cajal fue un buen jugador aficionado de ajedrez. Su afición comenzó en Zaragoza, pero le acompañó también en Valencia y Barcelona, donde incluso se atrevió a jugar partidas simultáneas y ajedrez a ciegas. Era, al igual que en todas las facetas de su vida, un estudioso del juego, por lo que también dedicó tiempo a analizar aperturas, jugadas y finales. Sin embargo, poco a poco, el ajedrez dejó de convertirse un juego para pasar a ser una obsesión, que le quita horas de descanso. Por eso decide acabar con esta afición.

Cajal jugando al ajedrez

 

El gestor público

Santiago Ramón y Cajal fue una persona importante en la creación y organización de una infraestructura científica y educativa en España. Así, fue director, desde 1900 hasta 1920, del Instituto Nacional de Higiene Alfonso XIII y del Instituto Cajal desde 1920. En 1907 fue nombrado presidente de la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Biológicas (estuvo en el cargo hasta 1932), dependiente del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes. Durante esos años dirigió un ambicioso proyecto de regeneración y modernización de la ciencia en España e hizo de la JAE el embrión del cual surgiría el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

En 1908 fue elegido senador en representación de la Universidad Central, y dos años más tarde fue designado senador vitalicio. Sin embargo, Cajal no tenía apiraciones políticas, por lo que no aceptó puestos importantes que le fueron ofrecidos en este ámbito, como fue el de Ministro de Instrucción Pública, cargo que le fue ofrecido en 1906. En 1925 la CNT le ofreció la presidencia de la futura República Federal, ofrecimiento que tampoco aceptó.

Como podemos darnos cuenta estamos ante un personaje grandísimo, que en el extranjero ponen al nivel de Darwin, pero que, desgraciadamente, es un gran desconocido para el gran público.

Sobre Cajal y la fotografía:

  1. “Cajal, fotógrafo”. Blog de José Ramón Alonso. https://jralonso.es/2014/08/02/cajal-fotografo/
  2. “El pionero de la fotografía en España que ganó un Premio Nobel”. Ángela Bernardo, en Hipertextual. https://hipertextual.com/2016/10/ramon-cajal-fotografia

Sobre Cajal y el culturismo:

“Cuando Ramón y Cajal iba en taparrabos”. Manuel Ansede. El País 10/12/2018 https://elpais.com/elpais/2018/12/07/ciencia/1544203336_618933.html

Sobre Cajal y la escritura:

  1. “Los relatos perdidos de Santiago Ramón y Cajal”. América Valenzuela. El Independiente 21/01/2017 https://www.elindependiente.com/futuro/2017/01/21/los-relatos-perdidos-de-santiago-ramon-y-cajal/
  2. “Paseos por la obra literaria de Ramón y Cajal (V)”. José González Núñez. Revista digital Hoyesarte https://www.hoyesarte.com/literatura/ciencia/paseos-por-la-obra-literaria-de-santiago-ramon-y-cajal-v_278735/

Sobre Cajal y el ajedrez:

“Cajal, ajedrecista”. Blog de José Ramón Alonso. https://jralonso.es/2014/07/29/cajal-ajedrecista/

Sobre Cajal científico:

  1. Legado Cajal: https://www.csic.es/es/legado-cajal y http://www.cajal.csic.es/legado.html El “Legado Cajal”consta de 28.222 bienes, entre los que destacan más de 2.700 preparaciones fotográficas, once cuadernos, 1800 dibujos científicos realizados por el propio Cajal, más de 1.900 manuscritos, medallas y condecoraciones, incluyendo el premio Nobel, diez pinturas y miles de preparaciones histológicas.
  2. “Santiago Ramón y Cajal, el hombre que dibujó los secretos del cerebro” Por Joanna Klein. The New York Times 21/02/2017 https://www.nytimes.com/es/2017/02/21/espanol/cultura/santiago-ramon-y-cajal-el-hombre-que-dibujo-los-secretos-del-cerebro.html
  3. Para más información sobre sus cortes histológicos: Garcia-Lopez, P., Garcia-Marin, V., & Freire, M. (2010). The histological slides and drawings of cajal. Frontiers in neuroanatomy, 4, 9. https://doi.org/10.3389/neuro.05.009.2010
By | 2020-09-15T08:01:45+00:00 septiembre 15th, 2020|Dciencia Medicina, Divulgación, portada, Temas|0 Comments

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Alberto Morán
Licenciado en farmacia por la Universidad Complutense de Madrid. Realicé mi tesis doctoral en el Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Facultad de Farmacia. Posteriormente hice un Máster en Dirección de Empresas Biotecnológicas. Trabajé casi un año en una consultoría de biotecnología. Posteriormente fui investigador y docente en la Universidad Complutense de Madrid durante siete años. Mi carrera investigadora se desarrolló en el estudio de los mecanismos moleculares del cáncer (colon y pulmón esencialmente). En noviembre de 2012 abandoné definitivamente el laboratorio. En la actualidad soy titular de una oficina de farmacia.

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