One Health: una salud global para prevenir futuras pandemias

El 3 de noviembre se celebra el Día Internacional One Health. Probablemente no hayáis oído hablar de este concepto global de One Health, pese a que es una idea promovida por las instituciones internacionales más importantes . Nuestra colaboradora Carla Usai nos explica su relevancia en el post de hoy. Esperamos que os guste. 

La pandemia de estos últimos años nos ha hecho tomar conciencia de que la especie humana forma parte de un sistema complejo con muchos elementos interdependientes, constantemente en búsqueda de equilibrio.

Dos imágenes que describen muy bien este equilibrio y su precariedad son el mercado de Wuhan, donde se vendían animales vivos y convivían muchas especies diferentes, y el acercamiento de especies salvajes a espacios urbanos en pleno confinamiento, cuando las actividades humanas estaban reducidas al mínimo (por ejemplo, los jabalíes en Roma y los gamos en París). Esto demuestra que la población humana, los animales y las plantas están conectados porque comparten los ecosistemas en los que viven, sobre todo ahora que la población humana en constante crecimiento requiere una mayor explotación de los recursos naturales para producir más comida. Por esta razón es necesario conciliar programas de desarrollo, leyes e investigación científica para preservar la salud pública; este enfoque, al que participan de forma activa gobiernos, organizaciones internacionales y centros de investigación, se llama “One Health”, una sola salud.

Entre las organizaciones internacionales que promueven este enfoque, juegan un papel muy importante la Organización Mundial de la Salud (WHO), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Programa de la Nación Unidas para el Medio Ambiente (UNEP) y la Organización Mundial de la Salud Animal (WOAH).

El objetivo es reducir las amenazas sanitarias en los puntos de contacto entre seres humanos, otras especies animales y medio ambiente. Un factor muy importante a tener en cuenta es que muchos microorganismos pueden infectar tanto el ser humano como otras especies, y pasar fácilmente de una especie a otra por contacto directo o a través del consumo de alimentos contaminados (como en el caso de bacterias resistentes a antibióticos). Para evitar situaciones peligrosas de este tipo se debería mejorar la salud de los animales de granja y limitar en contacto entre animales salvajes, animales domésticos y seres humanos, protegiendo los hábitats naturales a través de restricciones a las actividades humanas.

Otros temas fundamentales son la conservación de la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático. La subida de las temperaturas, la deforestación y las sequías en zonas y estaciones donde normalmente había agua abundante, están empujando algunas especies a abandonar sus hábitats en búsquedas de zonas más acogedoras, con el resultado de que los contactos entre especies que antes vivían separadas están aumentando, y con ello la posibilidad de intercambiar microorganismos potencialmente patógenos.

Según un estudio publicado en Nature, existen alrededor de 10.000 virus que pueden infectar al hombre, pero la mayoría de ellos de momento circula entre animales salvajes sin afectarnos. Los autores del estudio simularon el movimiento de esos virus entre las especies de mamíferos terrestres que los hospedan, basándose en los cambios climáticos previstos hasta 2070; se han obtenido así nuevas combinaciones de especies y altas probabilidades de contacto con la especie humana en áreas de alta densidad de población, sobre todo en África y Asia, que podrían permitir alrededor de 4000 saltos de especie con que la temperatura global subiera solo 2 °C. ¡Todo esto sin tener en cuenta a los virus que infectan a aves, reptiles, anfibios y mamíferos marinos!

Resultados como estos demuestran claramente que el calentamiento global producido por las actividades humanas es un factor muy importante que puede favorecer nuevas zoonosis y potenciales pandemias.

En conclusión, la salud de la humanidad depende de la salud del planeta y de todos sus elementos, y es nuestra obligación cuidar de ello.

Bibliografia

Climate change increases cross-species viral transmission risk, Carlson, C.J. et al.. Nature 2022 https://doi.org/10.1038/s41586-022-04788-w

From SARS to COVID-19: A previously unknown SARS- related coronavirus (SARS-CoV-2) of pandemic potential infecting humans – Call for a One Health approach El Zowalaty M.E., Järhult J.D. One Health 2020 http://10.1016/j.onehlt.2020.100124

Centers for Disease Control and Prevention: https://www.cdc.gov/onehealth/basics/index.html

World Health Organization: https://www.who.int/news-room/questions-and-answers/item/one-health

Istituto Superiore di Sanità: https://www.iss.it/one-health

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About the Author: Carla Usai

Licenciada en Biotecnología Industrial por la Universidad de Padua (Italia), Doctora en investigación Biomédica por la Universidad de Navarra. Realizó estancias de investigación en el Scripps Research Institute, California (EEUU) y en el Blizard Institute, Queen Mary University of London (Reino Unido). Actualmente, desarrolla su actividad en Centre de Recerca en Sanitat Animal (IRTA-CReSA) en Barcelona. Su investigación se centra en el estudio de infecciones víricas, en particular, por el virus de la hepatitis delta (HDV), y, más recientemente, SARS-CoV-2. Si quieres puedes seguirla en @CarlaBiotech o en virusandco.art.blog

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