Por María Arechederra y Alberto Morán

¡Qué ganas tengo de llegar ya a la casa rural! Menos mal que solo queda un rato para llegar y que va conduciendo Laura, que es muy prudente. Hace bastante niebla y solo se ven las luces del coche de delante.

La actriz canadiense Florence Lawrence era una gran apasionada de los coches. ¡No solo los conducía, si no que los coleccionaba, los reparaba e incluso los mejoraba! Tanto era así que, aunque nunca llegó a patentarlo, Lawrence ideó y utilizó una manera de indicar a los otros coches sus intenciones de girar o de frenar. Puede por ello considerarse la inventora tanto de los intermitentes como de las luces de freno. Destacar también que, a pesar de su muerte prematura a la edad de 52 años, participó en 270 películas. Florence fue considerada «la primera estrella de cine» y, desgraciadamente también, una de las primeras “muertes de Hollywood”.

Esta reunión anual con mis amigos me encanta. Además de Laura y de mí, también estarán Nuria y Álvaro. Álvaro es más callado, pero es ingeniero de caminos y siempre nos cuenta anécdotas o datos interesantes. Nuria es bioquímica y se dedica a investigar, pero no sé muy bien qué es lo que investiga, aunque me lo ha contado mil veces. Algo de los genes… Laura, que es mi mejor amiga desde que teníamos seis años, es periodista, especializada en temas de tecnología. Y yo soy abogada.

Ya hemos llegado a la casa. Hace bastante frío fuera, espero que tenga una buena calefacción o una chimenea…

– ¡Hola, chicas! ¡Por fin habéis llegado! –  nos saluda Nuria.

– ¡Vaya día de perros que hace! – dice Laura – ¿habéis encendido la chimenea, la calefacción o lo que sea?

Con tan solo 24 años, la afroamericana Alice H. Parker inventó y patentó un sistema de calefacción central que utilizaba gas natural. Su invento consistía en una serie de conductos que permitían distribuir el aire caliente por diferentes zonas de un edificio e incluso controlar la temperatura de cada espacio. Resaltar que la patente de Alice (mujer y afroamericana) fue presentada antes del Movimiento de Derechos Civiles y del movimiento de liberación de las mujeres en EEUU, en 1919.

– ¡Madre mía, si ya tenéis todo preparado, hasta la cena! Si os parece, deshacemos rápidamente las maletas, bajamos a cenar y luego jugamos a algo delante de la chimenea – propongo yo.

-¡¡Perfecto, me contestan Álvaro y Nuria al unísono!!

[…]

En la cena nos tomamos una maravillosa ensalada y una carne espectacular. De postre he traído yo una tarta. La saco un ratito antes de la nevera para que no esté muy fría y después de acabarla, pasamos al salón.

La aparición del tenedor (aproximadamente en el siglo XI) viene de la mano de una princesa bizantina, Teodora Ana Ducaina (hija del emperador Constantino X Ducas). Teodora mandó que le fabricasen algún utensilio para pinchar los alimentos y llevárselos a la boca, ya que se negaba a comer utilizando sus delicados dedos. El invento no tuvo éxito alguno en aquella época, recibiendo el nombre de “instrumento del diablo”. No fue hasta inicios del siglo XIX, cuando el viajero británico Thomas Coyat, extendió su uso.

Desde el principio de nuestra existencia, la humanidad ha buscado la manera de conservar los alimentos en buenas condiciones. Un cambio radical tuvo lugar cuando Florence Parpart en 1914 inventó el primer refrigerador eléctrico de la historia. Florence patentó su invento bajo el nombre de Florence Layman, apellido que adquirió de su marido. Florence además patentó una máquina para limpiar las calles, que vendió en distintas ciudades de Estados Unidos.

 

Laura propone jugar al Monopoly. Es un juego que a todos nos trae recuerdos de tardes largas delante del tablero. No es el más excitante del mundo, pero la verdad es que los cuatro tenemos por tradición echar partidas de vez en cuando. Ahora estamos jugando a uno con las calles de Madrid, pero tenemos varios personalizados con diferentes ciudades.

 

Elizabeth Magie Phillips nació en EEUU en 1866, y fue una rebelde contra las normas y las políticas de su época. Magie decidió hacer frente al sistema capitalista de la propiedad a través de un juego. En 1902 ideó “The Landlord’s Game” (El juego del propietario), precursor de la actual versión del Monopoly. Con este juego Magie quería reflejar su política anticapitalista. El juego tenía dos modalidades. El modo “prosperidad”, en el que cada jugador ganaba cada vez que un jugador adquiría una propiedad y el juego terminaba cuando la persona que había comenzado con la menor cantidad de dinero conseguía doblarla. Y el modo “monopolista”, en el que los jugadores iban adquiriendo propiedades y cobraban alquiler a todos aquellos que tenían la mala suerte de caer en sus casillas. Magie defendía la primera modalidad, pero… ¿te suena cómo es el Monopoly?

 

Ufff, ya es muy tarde, nos vamos a dormir. Que no se me olvide echarme la crema para el maldito herpes que tengo en el labio.

– ¡Tú también con cremas! – dice Laura cuando me ve. – Yo me tengo que echar que tengo un hongo en el brazo. Me lo ha debido pegar mi gato al acariciarle. Un rollo, pero bueno, menos mal que funcionan bien.

 

La bioquímica y farmacóloga estadounidense Gertrude Belle Elion dedicó su vida al desarrollo de medicamentos para tratar enfermedades como la leucemia, la malaria o el SIDA. También descubrió el aciclovir, considerado como el primer fármaco antiviral que bloqueaba la replicación del virus del herpes. En 1988 Gertrude recibió el premio Nobel de Fisiología y Medicina junto a sus compañeros George Hitchings y James W. Black por sus aportaciones en el desarrollo de medicamentos.

 

En 1928, Alexander Fleming descubrió la penicilina, el primer antibiótico utilizado ampliamente en medicina. Uno de sus efectos secundarios era el rápido crecimiento de hongos. Dos mujeres, la química Rachel Fuller Brown y la microbióloga Elizabeth Lee Hazen, desarrollaron la nistanina, el primer medicamento no tóxico para tratar las infecciones fúngicas en los seres humanos.

 

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Casi siempre me levanto muy pronto, me gusta el silencio que hay cuando todo el mundo está dormido. Tomarme un café mientras leo un poco en el e-book.

 

La española Ángela Ruiz Robles fue maestra de día, escritora de noche e inventora en… ¡su tiempo libre! Ángela nació en León, aunque pasó gran parte de su vida en Ferrol (Galicia). Con la idea de que sus alumnas no tuvieran que cargar cada día con una docena de libros a la espalda, inventó y patentó en 1949 una enciclopedia mecánica interactiva. Esta incluía el contenido de las distintas asignaturas en varios idiomas, que podían leerse gracias a un sistema de bobinas. Este libro mecánico se considera el antecesor del e-book.

 

Enseguida se levantan todos. Álvaro con cara de sueño y preguntando que dónde se ha dejado las gafas, que no las encuentra. Menos mal que Nuria está siempre muy atenta y le dice que se las dejó en la mesa del salón. – Y la verdad, a estas alturas, no sé porque no te operas de la miopía.

 

Patricia Era Bath fue una oftalmóloga, inventora y académica nacida en Nueva York. Entre sus inventos destaca el Laserphaco Probe, un dispositivo médico que se utiliza entre otras cosas, para eliminar las cataratas. Patricia fue “la primera mujer afroamericana en…” de una gran lista de cosas. Entre ellos destaca haber sido la primera mujer afroamericana en recibir una patente con finalidades médicas.

 

 

 

Hoy hemos decidido hacer una excursión por un monte cercano. Pasaremos allí el día entero y para comer nos llevaremos unas latas y algunas cosillas envasadas al vacío. La verdad es que a los cuatro nos encanta patear por el monte, aunque eso implique no comer caliente.

 

Cuarenta años antes de que Florence Parpart inventara el primer refrigerador eléctrico, la norteamericana Amanda Theodosia Jones, junto a su cuñado, el profesor Leroy C. Cooley, consiguieron un gran avance para la conservación de los alimentos: inventaron el envasado al vacío. Su invento fue patentado en 1873 bajo el nombre de «el proceso de Jones». Amanda, además de inventora, fue escritora de poemas y una gran defensora de los derechos de las mujeres.

 

[…]

Ya estoy en la cama. La verdad es que ha sido un fin de semana corto pero estupendo, es una lástima que ya mañana tengamos que volver a casa, pero bueno, esperaremos al año próximo, para repetir experiencia.

 

Seguramente muchos de vosotros no sabíais que había mujeres científicas e inventoras detrás de todas estas cosas. Hoy en día no debería ser motivo de un artículo las cosas que descubren o inventan las mujeres, pero sí es de justicia reconocer a todas estas mujeres que en una época anterior, en la que era muy difícil romper con estereotipos sociales según los cuales las mujeres no podían ni debía hacer ciertas cosas, fueron capaces de dar un paso adelante pese a las dificultades. Que sirvan de ejemplo para todas aquellas niñas o jóvenes a las que todavía hoy se les hace dudar sobre sus capacidades.