Estrategias de y para la Covid-19: Cuestiones científicas abiertas a la reflexión

Por Víctor Ladero y Emilio Muñoz, de la Asociación Española para el Avance de la Ciencia.

Cuando uno de nosotros, Emilio Muñoz, grabó un vídeo sobre el coronavirus para la Unidad de Divulgación, Cultura Científica y Edición digital del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC ya se anticipó que el virus era astuto y un gran estratega, declaración sustentada en la lectura intensa de lo que se publicaba en la edición online del periódico The Scientist, sobre la información genómica, la alta transmisibilidad del virus y su baja tasa de mortalidad y sobre todo la existencia de portadores asintomáticos y el urgente problema del diagnóstico. Son características del SARS-CoV-2 que se han hecho familiares desde que se declaró la pandemia.

La difusión diaria sobre la pandemia Covid-19

Dos meses después, para el enconamiento de los negacionistas y los incrédulos [1] y la irritada desesperación de quienes tienen que informar con inmediatez sin disponer de conocimientos acerca del método científico [2] está claro que la pandemia muestra una cifras sobrecogedoras y que las medidas epidemiológicas han creado una transformación social sin precedentes para una sociedad global creada sobre el andamio temporal de los últimos cuarenta años y cuya salida no es sencilla por las diferencias culturales [3] y por el choque entre la economía y la salud [4].

En todos estos procesos que ya no son solo sanitarios, sino que se dirimen en términos socio políticos, en los que hay que enfrentarse a dilemas – valoración de la gestión política, preparación de estrategias de futuro muy confrontadas- los test siguen siendo decisivos. Y han aparecido nuevos dilemas en el uso de ensayos entre los test de PCR (Polymerase Chain Reaction, o Reacción en Cadena de la Polimerasa, en español) y los rápidos (serológicos, identificación de anticuerpos), cuando no son contrapuestos, sino que son complementarios [5] y destinados a diferentes objetivos. Para el sentido común científico son claros, los PCR son prueba de que quien da positivo es un agente de infección. Mientras que el negativo no es en principio promovedor de contagio. Por otro lado, los test rápidos son indicadores de que se ha reaccionado inmunitariamente contra el virus y en principio quien da positivo no es contagioso sino muy al contrario ejerce un cierto carácter protector (se trata de caracterizar la seroprevalencia entre colectivos, desde una empresa a una región, país, continente o mundo). Un artículo publicado recientemente en The Conversation, al que no hay nada que añadir,  lo define de forma clara [6].

La pregunta es ¿por qué no se forma en estas cuestiones a los políticos, directivos del mundo empresarial y sindical (agentes sociales), periodistas y opinadores sin pericia científica? La respuesta está en lo que antecede: leer para conocer, un protocolo bien sencillo y más aún en tiempos de redes sociales.

El origen

Una de las cuestiones que ha suscitado mayor debate entre los partidarios de las teorías conspirativas, alentado por dirigentes mundiales que lo han usado para justificar sus acciones o como una de las armas a emplear en la batalla económica que mantienen en los últimos meses las grandes potencias, es el origen de este coronavirus. Sobre la base de las acusaciones sin pruebas científicas de un origen artificial, de haber sido creado en un laboratorio como un arma biológica, se han ido añadiendo opiniones de algunos controvertidos científicos que lo han relacionado con el virus del VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana, causante del SIDA) por presentar pequeñas secuencias homólogas a las de este virus u otros similares, que ya sabemos que están presentes en una gran cantidad de sistemas biológicos y no solo en estos virus. O por presentar algunas características novedosas que facilitan su dispersión, que igualmente están presentes en otros coronavirus relacionados.

Origen del SARS-CoV-2, ¿la naturaleza o un ente creado en un laboratorio?

El origen por tanto, estaría en la naturaleza, una zoonosis adquirida a partir del contacto estrecho con animales portadores, y mediado por fenómenos naturales como son la mutación, recombinación y selección natural como bien se explica en este otro artículo en DCIENCIA [7]. La rápida liberación de la secuencia genómica del SARS-CoV-2 ha permitido a laboratorios de todo el mundo profundizar en el origen es este nuevo coronavirus: aumentando las evidencias científicas que apuntan a un origen animal; los murciélagos como reservorio natural de coronavirus. El SARS-CoV-2 presenta una alta similitud con diversos coronavirus de murciélagos, superior al 95% al igual que con el SARS (también denominado SARS-Cov-1)-o el MERS, con los que comparte características como la capacidad de unirse al receptor ACE-2 humano. Otra interesante característica de este nuevo coronavirus es la presencia de unos pocos aminoácidos extra en la proteína de la espícula que ha aumentado su capacidad de dispersión y que no se encuentra ni en SARS ni en MERS, lo que también alentó las especulaciones sobre su origen sintético. Pero ya sabemos que otros coronavirus presentes en murciélagos también presentan inserciones de aminoácidos en esta región concreta [8], lo que de nuevo indica que la naturaleza es el mayor laboratorio para la creación y evolución de las especies, incluidos los coronavirus, que ha conocido la humanidad.

Análisis filogenético de los genomas completos de 2019-nCoV y de los virus representativos del Betacoronavirus. Fuente: The LancetGenomic characterisation and epidemiology of 2019 novel coronavirus: implications for virus origins and receptor binding

Lo que aún no han desentrañado los científicos es el hospedador intermedio entre los murciélagos y los humanos, las pruebas apuntan al pangolín, pero aún no tenemos evidencias científicas suficientes para afirmarlo con rotundidad. Y tampoco si la evolución y adquisición de todas las características que lo han hecho tan eficaz, tan inteligente, se han ido planeando en ese hospedador animal intermedio o en los propios humanos, infectados por una versión menos infectiva que, poco a poco, se fue adaptando a su nuevo hospedador [9].

El diagnóstico

El diagnóstico era un problema vital para situar, perimetrar en términos de agenda forestal, la epidemia en aquellos momentos por el SARS-CoV-2, un nuevo coronavirus procedente del reservorio en los murciélagos y con dudas en el intermediario, dudas que todavía persisten como acabamos de ver.

La noticia sorprendente fue que la OMS reconoció y distribuyó un kit de procedencia alemana. La pregunta era en aquellos primeros días de marzo ¿Cómo pudo sacar una empresa alemana con tal rapidez un test de detección del SARS-Cov-2, que fue adoptado por la OMS y no solo funcionó, sino que además se pudo distribuir con cierta velocidad en el mundo, mientras que los norteamericanos tropezaron con los test procedentes del célebre CDC, siglas del inglés para el Centro de Prevención y Control de Enfermedades?

Parece que se dieron varias circunstancias, basadas en diferentes premisas y formas de razonar. En este caso es una contraposición del razonamiento BIO (-logos, -médicos) frente a los tecnoingenieros.

Los biólogos queremos conocer el porqué de las cosas y a partir de estos conocimientos desarrollar un método que funcione. Los ingenieros diseñan cosas que pueden funcionar, las prueban y luego buscan por qué funcionó.

La mayoría de los laboratorios de biomedicina esperaron a que se liberase la secuencia genómica del SARS-CoV-2 para analizarla y realizar un test capaz de detectar de forma inequívoca al nuevo coronavirus. Sin embargo, Olfert Landt, CEO de TIB Molbiol, decidió comenzar antes, probablemente porque ha crecido en una sociedad dominada por los ingenieros como la alemana. Una vez que se supo que el responsable de la infección era un coronavirus, utilizó las secuencias disponibles, asumiendo que 1) no podría ser muy diferente a los coronavirus que previamente habían saltado a los humanos creando una pandemia, los capaces de infectar a los murciélagos y 2) no sería muy diferente de los otros coronavirus, SARS y MERS, que ya habían causado las anteriores pandemias. De forma que preparó seis posibles combinaciones de primers (cada una de estas combinaciones era capaz de amplificar por PCR diferentes regiones de los coronavirus) para detectar algo similar entre ellos que no reaccionara con los de los murciélagos. Una vez liberada la secuencia pudo rápidamente comprobar la combinación adecuada para detectar el nuevo SARS-CoV-2 usando como control positivo el SARS-Cov-1, ya que como había desaparecido no habría reacción cruzada [10]. El resto de las empresas y laboratorios empezó con el diseño y las pruebas una vez librada la secuencia; este laboratorio con su estrategia obtuvo entre 7 y 10 días de ventaja con respecto al resto. Suficiente en una situación de crisis y emergencia para posicionarse en el mercado [11].

Curiosamente, entre los primeros laboratorios en sacar un test al mercado hubo un laboratorio español ubicado en Elche [12] y un segundo de origen alemán [13], aunque no llegaron a imponerse ya que posteriormente la mayoría de países, e incluso hospitales, ha ido desarrollando sus propios test [14].

De tal forma que hoy la duda es saber qué test se están utilizando en cada territorio para las pruebas PCR que ya forman parte del acervo de la información social y que son indispensables para caracterizar la situación de la pandemia y preguntarse si son comparables y fiables. Desde la lógica de la ciencia hay que pensar que lo son.

Actuación sobe la base del diagnóstico

Si se está en un espacio estratégico en el que hay confinamiento como base de la contención de la Covid-19, toda persona que llegue de fuera ha de ser sometida a cuarentena y a un seguimiento inteligente a través de la aplicación de pruebas desde la toma de temperatura a los tests PCR, rápidos o de preferencia a análisis de anticuerpos específicos (Test de ELISA, acrónimo del inglés Enzyme-Linked ImmunoSorbent Assay: ensayo por inmunoabsorción ligado a enzimas). Esto es prevención.

Fuente: Infografía creada y distribuida por el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba

Si se está en zona y tiempo de libertad, toda identificación de un contagiado debe seguirse de un confinamiento médico (ingreso hospitalario o en casa según la gravedad de la infección y los síntomas de este individuo), de un rastreo de todos los contactos mantenidos por él a lo largo del tiempo trascurrido hasta este confinamiento, contactos que deberán ser sujetos a las pruebas de detección para tomar las decisiones médicas pertinentes. Esto es inspección, detección y tratamiento.

Por último, si un trabajador detecta síntomas de Covid-19 en su casa y se está en una situación de funcionamiento de empresas (alarma atenuada o libertad en los diferentes grados), el trabajador no debe desplazarse al lugar de trabajo sino contactar con su servicio de atención primaria (Centro de Salud) y a partir de ahí se inicia el proceso habitual.

Con lo expuesto en este apartado estamos describiendo las situaciones que hay que conocer y adoptar, pero para su cumplimiento invocamos la necesidad de incrementar de forma extraordinaria el personal sanitario no para recuperar la situación previa a la crisis de 2008, sino para dar un salto sustancial para una emergencia sanitaria, tanto la actual como las futuras.

Esta invocación interroga y reclama exigencias: a quienes toman decisiones, que ningún español/a con conocimientos BIO (-logos o -médicos) debe continuar en paro en una situación como la de emergencia sanitaria que se sufre. La ciencia y sus científicos y científicas, incluyendo todas las ramas de la ciencia, han aportado una gran cantidad de conocimiento en tiempo récord, que ha permitido conocer el origen del virus, diseñar sistemas de detección, que sigue avanzando en desentrañar cómo evoluciona la infección y la sintomatología, y que trabaja por encontrar tratamientos o vacunas que alivien el impacto de la COVID-19. Y que necesitamos que se vean apoyados y reforzados para hacer frente a nuevas emergencias. A todos los agentes, directivos y dirigidos, les pedimos que actúen en consonancia y con éticas basadas en valores como responsabilidad, empatía y justicia social. Y esperemos la recuperación pronta y efectiva de los casi cincuenta mil sanitaros infectados.

REFERENCIAS

[1] https://aeac.science/covid19-miedo-e-incertidumbre/

[2] https://aeac.science/la-crisis-por-el-covid-19-heroes-y-villanos

[3] https://aeac.science/covid-19-y-la-inteligencia-colectiva/

[4] https://aeac.science/puntos-de-salida-de-la-covid-19/

[5] https://theconversation.com/los-tres-tests-del-coronavirus-que-juntos-nos-ayudaran-a-controlar-la-pandemia-135838

[6] https://theconversation.com/pcr-o-test-rapido-cuando-como-y-por-que-138347

[7] https://www.dciencia.es/el-nuevo-coronavirus-2019-ncov-como-nace-un-virus/

[8] https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S096098222030662X

[9] https://www.dciencia.es/que-sabemos-sobre-el-sars-cov-2/

[10] https://www.who.int/docs/default-source/coronaviruse/protocol-v2-1.pdf?sfvrsn=a9ef618c_2

[11] https://edition.cnn.com/2020/03/24/asia/testing-coronavirus-science-intl-hnk/index.html

[12] https://economia3.com/2020/01/29/246778-una-empresa-de-elche-lanza-un-kit-genetico-de-deteccion-rapida-del-coronavirus/

[13] https://www.lavanguardia.com/vida/20200326/48102651545/consorcio-aleman-bosch-desarrolla-test-rapido-para-el-coronavirus.html

[14] https://es.wikipedia.org/wiki/Pruebas_de_COVID-19

* Los autores quieren expresar su agradecimiento a Jesús Rey Rocha por la lectura crítica de este artículo y sus valiosos comentarios.

About the Author:

Victor Ladero
Licenciado en Biología por la Universidad de Oviedo, realicé mi tesis sobre bacteriófagos que infectan a Bacterias Lácticas y sus aplicaciones biotecnológicas en el Área de Microbiología de la Facultad de Medicina en la Universidad de Oviedo. Trabajé dos años en la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica, en el departamento de Genética Molecular en el desarrollo de nuevas cepas de interés alimentario. Posteriormente me incorporé al Instituto de Productos Lácteos de Asturias (IPLA-CSIC) donde soy Científico Titular en el Grupo de Microbiología Molecular y mi trabajo se ha centrado en la búsqueda de aplicaciones y soluciones encaminadas a mejorar la calidad y seguridad alimentaria basadas en las Bacterias Lácticas y sus bacteriófagos. Además, soy socio fundacional de la Asociación Española para el Avance de la Ciencia (AEAC) desde la que colaboro en la difusión de la ciencia para que ésta llegue a la sociedad

4 Comments

  1. […] un artículo previo en DCIENCIA [1] comentamos que gracias a la rapidez con la que se obtuvo y se hizo pública la secuencia genómica […]

  2. Avatar
    Estudio geotécnico 2020/06/05 at 1:23 pm - Reply

    Muy buena aportación, gracias.
    Ya vemos la luz al final del túnel.

  3. […] viviendo una revolución científica y tecnológica que pasará a los anales de los libros de historia. Hace apenas 9 meses no conocíamos este […]

  4. […] viviendo una revolución científica y tecnológica que pasará a los anales de los libros de historia. Hace apenas 9 meses no conocíamos este […]

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