¿Cómo nos afecta la nostalgia?

Prácticamente todos hemos sentido nostalgia en algún momento de nuestra vida. Esa sensación agridulce al recordar un momento vivido o una etapa pasada que nos trae sentimientos de cariño y cierta pena a la vez.

El concepto de nostalgia no es nuevo. Aunque no recibiera exactamente el mismo nombre, la nostalgia es una gran protagonista en “La Odisea” de Homero, que nos cuenta el largo viaje de vuelta a casa de su protagonista, Odiseo (también conocido como Ulises, por el nombre que le dieron los romanos). Odiseo sentía una profunda pena por estar lejos de su casa, y era ese mismo deseo por volver a su hogar el que le ayudaba a resistir las adversidades que se encontraba en su camino.

En la literatura de la antigua Grecia, el término nostos se usaba para referirse a un género de poesía que consistía en travesías marinas, a menudo con tormentas que resultaban en el hundimiento del barco, desvíos o pérdida de compañeros de viaje. Homero, en particular, utilizó este término para referirse al regreso por mar de los héroes de la Guerra de Troya.1

Mosaico romano del siglo III d. C representado a Ulises que se puede encontrar en el Museo Nacional del Bardo, en Túnez. Fuente: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Bardo_Mosaic_Ulysses.jpg

Sin embargo, no fue hasta el siglo XVII que la palabra “nostalgia” se empezó a utilizar.2 Fue un médico suizo, Johannes Hofer, el que acuñó el término para describir los síntomas experimentados por mercenarios suizos que vivían en Francia o Italia. Hofer combinó las palabras griegas nostos (regreso) y algos (dolor) para referirse a la melancolía que experimentaban estos hombres por estar lejos de sus hogares. Curiosamente, en aquella época se entendía la nostalgia como una enfermedad neurológica, una idea que perduró durante unos cuantos siglos.

Al no encontrarse ninguna base neurobiológica, en el siglo XX, la nostalgia pasó de considerarse una enfermedad neurológica a un trastorno mental.2 Sin embargo, a principios del siglo XXI se empezaron a tener en cuenta los aspectos positivos de la nostalgia. Se comenzó también a diferenciar entre la nostalgia propiamente dicha, entendida como añoranza de tiempos pasados, de la morriña (del galaico-portugués morrinha), es decir, la añoranza de la tierra natal.

Hoy en día, los investigadores consideran la nostalgia como una emoción mayoritariamente positiva que podemos experimentar en cualquier etapa de nuestra vida, desde edades tan tempranas como los nueve años.3 Además, es una emoción universal y existen grandes similitudes entre culturas en cuanto a cómo entendemos la nostalgia. En un estudio llevado a cabo con participantes de 18 países de cinco continentes se vio que la nostalgia es una emoción compleja que la mayoría de las personas entiende como más agradable que desagradable y que suele estar asociada con recuerdos sociales de relevancia personal.4 Es decir, que suele surgir del recuerdo de momentos especialmente importantes para nosotros, como pueden ser vacaciones, aniversarios o fiestas de cumpleaños alrededor de nuestros seres queridos. Cuando rememoramos esos momentos, solemos sentir una mezcla de ternura y añoranza.

Ver fotografías de nuestra infancia puede generarnos fuertes sentimientos de nostalgia. Fuente: https://pixabay.com/es/photos/foto-fot%C3%B3grafo-antigua-fotos-256887/

Algo importante a tener en cuenta es que, aunque la nostalgia se refiera al pasado, está ligada al presente y, sorprendentemente, también al futuro. Es una fuerza motivacional que nos permite orientar el futuro de manera positiva, ya que fomenta el optimismo y facilita una visión constructiva del futuro, contribuyendo a una menor ansiedad.2

Además, la nostalgia tiende a promover acciones prosociales, como el deseo a ayudar a los demás y estar cerca de otras personas.2 Estos beneficios parece que también se mantienen en diferentes culturas.

Algunos investigadores apuntan a que la nostalgia podría estar relacionada también con un envejecimiento más saludable. En un reciente estudio5 con participantes con edades comprendidas entre los 18 y los 91 años se vio que en el grupo de personas muy nostálgicas el bienestar psicológico era igual o mayor en edades avanzadas que entre los más jóvenes. Sin embargo, esta correlación positiva entre edad y bienestar psicológico no se vio en el grupo de personas poco nostálgicas. Por supuesto, hay que tener en cuenta las limitaciones de estudios transversales como este, en el que se incluyen participantes de diferentes edades pero no se sigue la evolución de las personas a lo largo del tiempo. Como ya sabemos, correlación no implica causalidad. Sin embargo, estos resultados van en la misma línea que otros estudios.

Por ejemplo, en un estudio en el que se inducía nostalgia de manera experimental a los participantes, se vio que a partir de los 40 años de edad aproximadamente, la nostalgia promovía una visión más juvenil de ellos mismos.6 Este sentimiento de juventud, a su vez, promueve actitudes positivas hacia nuestra salud y una mayor confianza en nuestras habilidades físicas. Los investigadores creen, por tanto, que esta sensación de juventud inducida por la nostalgia podría motivar a las personas a llevar a cabo actividades beneficiosas para su salud, como ejercicio físico moderado.

El sentimiento agridulce de la nostalgia puede traernos beneficios psicológicos. Fuente: https://pixabay.com/es/photos/gorrita-guy-hombre-barba-chaqueta-2562646/

 

También se ha visto que la nostalgia propicia la motivación de aproximación, en contraposición con la motivación por evitación.7 Es decir, la nostalgia nos inspira a movernos guiados por aquello que nos atrae, y no tanto a huir de lo que no nos gusta.

Esto es algo que los psicólogos pueden medir indirectamente a través de cuestionarios. La escala BIS/BAS tiene dos medidas principales: la medida “BIS”  (del inglés behavioural inhibition system) tiene que ver con nuestra conducta inhibitoria. Este sistema es más sensible a aquellas cosas que puedan representar una amenaza para nosotros y es responsable de nuestras emociones de ansiedad, tristeza, frustración, o miedo. Por otro lado, la subescala “BAS” (behavioural activation system) mide  nuestra conducta de activación, nuestra motivación por obtener cosas positivas. Este sistema es más sensible a las señales de recompensa y nos empuja a conseguir nuestros objetivos. Es el sistema que hay detrás de emociones como la esperanza, la alegría o la euforia.

Para poder funcionar de manera adaptativa, necesitamos ambos sistemas. La motivación de aproximación y la de evitación, por tanto, funcionan de manera paralela. Es un equilibro que debe mantenerse para que no estemos paralizados por nuestro miedo ante cualquier peligro, por pequeño o improbable que sea, pero sin llegar a ser temerarios e ignorar grandes riesgos.

Cuando no existe una fuerza opuesta que actúe como contrapeso, la motivación por evitación puede afectar negativamente nuestra motivación intrínseca,  resultados académicos, relaciones personales y bienestar general. Por lo tanto, es importante entender qué mecanismos pueden ayudarnos a querer conseguir nuestros objetivos.

Pues bien, algunos investigadores apuntan a que la nostalgia podría ejercer una función de homeostasis psicológica, contrarrestando los efectos negativos de la soledad y la percepción de falta de apoyo social.7 De hecho, se ha visto que la nostalgia suele aparecer en respuesta a emociones negativas de soledad, tristeza, exclusión social, aburrimiento o un estado bajo de ánimo. La nostalgia, por tanto, podría ejercer una función reguladora del estado de ánimo, elevando nuestra autoestima, sensación de conexión social y empatía. Actuaría como lo hace un termostato que regula la temperatura de una sala. Siguiendo con la metáfora, cuando la temperatura de nuestro estado de ánimo baja más allá de un cierto umbral, la nostalgia se dispararía, haciéndonos sentir un poco de calidez.

La nostalgia podría actuar como un termostato, ayudando a regular nuestro estado de ánimo. Fuente: https://bit.ly/2TX6XEJ

 

La nostalgia, además, aumenta nuestra percepción de continuidad entre nuestro pasado y nuestro presente y nos ayuda a encontrar significado.2 Por lo tanto, a pesar de la mala reputación de la nostalgia durante gran parte de la historia, los estudios muestran que presenta un gran número de beneficios psicológicos. Aunque la nostalgia traiga consigo sentimientos de añoranza y pérdida, su impacto en nuestro bienestar es mayoritariamente positivo.

Sin embargo, aún nos queda mucho por aprender. Todavía no sabemos si la nostalgia es igual de efectiva en aliviar todo tipo de emociones negativas, por ejemplo. Además, algunos estudios apuntan a que sus efectos podrían variar entre personas. En las personas con una mayor inseguridad en sus relaciones sociales, la nostalgia podría no tener un efecto positivo para recuperarse de un estado de ánimo triste, mientras que sí que ayudaría a aquellas personas con mayor confianza en sus vínculos personales.8 Por lo tanto, aún no conocemos todos los detalles, pero la ciencia parece indicar que no deberíamos preocuparnos si de vez en cuando al rememorar tiempos pasados sentimos esa emoción agridulce que es la nostalgia.

Más información

-Si quieres aprender más sobre la nostalgia, puedes ver el vídeo que hice sobre este tema tan apasionante:

 

Fuentes bibliográficas

  1. Anna Bonifazi. Inquiring into Nostos and Its Cognates. Am J Philol. 2009;130(4):481–510.
  2. Sedikides C, Wildschut T, Routledge C, Arndt J, Hepper EG, Zhou X. To nostalgize: Mixing memory with affect and desire. In: Advances in Experimental Social Psychology. Academic Press Inc.; 2015. p. 189–273.
  3. Zhou X, Sedikides C, Wildschut T, Gao DG. Counteracting loneliness: On the restorative function of nostalgia. Psychol Sci. 2008 Oct;19(10):1023–9.
  4. Hepper EG, Wildschut T, Sedikides C, Ritchie TD, Yung YF, Hansen N, et al. Pancultural nostalgia: Prototypical conceptions across cultures. Emotion. 2014;14(4):733–47.
  5. Hepper EG, Wildschut T, Sedikides C, Robertson S, Routledge CD. Time Capsule: Nostalgia Shields Psychological Wellbeing From Limited Time Horizons. Emotion. 2020;
  6. Abeyta AA, Routledge C. Fountain of youth: The impact of nostalgia on youthfulness and implications for health. Self Identity. 2016 May 3;15(3):356–69.
  7. Stephan E, Wildschut T, Sedikides C, Zhou X, He W, Routledge C, et al. The mnemonic mover: Nostalgia regulates avoidance and approach motivation. Emotion. 2014;14(3):545–61.
  8. Cavanagh SR, Glode RJ, Opitz PC. Lost or fond? Effects of nostalgia on sad mood recovery vary by attachment insecurity. Front Psychol [Internet]. 2015 Jun 10 [cited 2020 Jun 3];6(JUN):773. Available from: http://journal.frontiersin.org/Article/10.3389/fpsyg.2015.00773/abstract
By | 2020-06-25T07:05:42+00:00 junio 25th, 2020|Divulgación, portada, Temas|0 Comments

About the Author:

Clara García Gorro
Licenciada en Bioquímica por la Universidad Autónoma de Madrid, Máster en Neuroimagen por King’s College London y Doctora en Neurociencia por la Universidad de Barcelona. Durante el doctorado empleó técnicas de neuroimagen para caracterizar las bases neurobiológicas de las diferencias individuales en la enfermedad de Huntington. Actualmente está finalizando un posgrado en Comunicación Científica en la Universidad de Cambridge y tiene su propio proyecto de divulgación científica en YouTube, donde habla de neurociencia y desarrollo personal basado en evidencias científicas

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