El cáncer (o mejor dicho los distintos tipos de cáncer) es, sin duda, el principal objeto de investigación biomédica hoy en día. Se investiga desde varios puntos de vista, entre ellos:

  • Sus características (la biología del tumor), lo cual nos sirve para conocerlo, saber cómo funcionan sus células, que es lo que las hace diferentes de las células no tumorales, que es lo que provoca que tengan las características típicas de los tumores, como el crecimiento descontrolado o la inmortalidad.
  • Posibles terapias. El estudio de la biología del tumor nos conduce al establecimiento de posibles dianas terapéuticas. Esto es, moléculas o funciones de la célula tumoral frente a las que es posible fabricar un fármaco que actúe sobre ellas.
  • Detección precoz. El pronóstico de un cáncer detectado a tiempo es mucho mejor que cuando se detecta en fases más avanzadas. Por ello es esencial la búsqueda de marcadores o técnicas de imagen que permitan esta detección precoz. La búsqueda de marcadores también deriva del estudio de la biología del tumor.

El avance que reseñamos hoy aquí se enmarca en el campo de la detección precoz. Esta semana un equipo de investigadores liderados por científicos de la Universidad Johns Hopkins de Baltimore ha publicado en la revista Science un trabajo sobre un nuevo análisis de sangre que han desarrollado que puede detectar en fases no avanzadas hasta ocho tipos de cáncer. El test se denomina CancerSEEK.

¿CÓMO FUNCIONA?

El CancerSEEK determina los niveles de proteínas circulantes (en la sangre) y mutaciones en ADN. Esto último es a modo de biopsias líquidas, es decir, analiza mutaciones pero no tomando un trozo del tumor en el órgano es que esté, sino directamente a partir del ADN que circula por la sangre. Para ello han desarrollado un panel de análisis de ADN que sea capaz de detectar al menos una mutación en la gran mayoría de cánceres. Se trata de un panel relativamente pequeño, lo que ayuda a minimizar falsos positivos (más abajo explicamos esto de los falsos positivos) y a que no sea demasiado caro. En principio empezaron con varios cientos de genes y unas cuarenta proteínas que luego redujeron a  16 genes y ocho proteínas. El uso combinado, junto con el aprendizaje automático del analizador del test para determinar la localización tumoral son dos aspectos novedosos de la prueba.

CARACTERÍSTICAS

Se probó en 1005 pacientes con cáncer detectados clínicamente pero sin metástasis (estadios I al III). Incluían cáncer de hígado, ovario, estómago, páncreas, esófago, pulmón, mama y colorrectal. Existen dos parámetros importantes para determinar la calidad de una prueba diagnóstica, la sensibilidad y la especificidad. La sensibilidad es la probabilidad de la prueba de clasificar como positivos a los que realmente presentan la enfermedad. Es por tanto, la capacidad de la prueba para detectar la enfermedad. La especificidad es la probabilidad de clasificar correctamente a un individuo sano (que el resultado negativo se corresponda con individuos no enfermos). Es, por tanto la capacidad para detectar a los sanos.

Para el CancerSEEK, lo más destacable es que la sensibilidad varió entre el 69 y el 98% para los cánceres de ovario, hígado, estómago, páncreas y esófago, tumores para los que NO EXISTEN pruebas de detección precoz. Es importante también ver cómo de temprana es la detección. Así, para cánceres en fase II, cuando el tumor aún no es muy grande y está localizado, la sensibilidad fue del 73%. En estadios muy incipientes, en fase I, la sensibilidad media fue del 43%, con un máximo del 100% para cáncer de hígado y un mínimo de 20% para cáncer de esófago.

La especificidad fue mayor del 99%, de tal manera que solo 7 de los 812 controles sanos que se sometieron al test dieron falsos positivos.

Además, la prueba fue capaz de localizar el tumor anatómicamente en un alto porcentaje de pacientes, gracias a las proteínas marcadoras que analiza.

sangre

El coste de este análisis no es en absoluto disparatado, puesto que según sus creadores ronda los 500$. Esto es similar al de algunas pruebas actuales, como la colonoscopia,  que solo valen para determinar un tipo de tumor. Teniendo en cuenta que este vale para la determinación de ocho tipos tumorales simultáneamente, el ahorro es claro.

El siguiente paso para establecer la utilidad clínica del test y demostrar que puede salvar vidas es la realización de estudios prospectivos de todos los tipos de cáncer analizados en un grupo grande de población, como afirma Joshua Cohen, uno de los firmantes del trabajo.