Todas las mañanas te levantas y te preparas tu desayuno. Si Melitta Bentz y Ruth Wakefield no hubieran inventado la cafetera y las galletas con trocitos de chocolate tu desayuno sería muy distinto.

Aunque el café comenzó a consumirse en Europa en el siglo XVII, no fue hasta 1908 cuando la alemana Melitta Bentz inventó la cafetera que utilizamos actualmente. Harta de beber café amargo y lleno de grumos, Melitta utilizó papel secante y un bote de latón, para mejorar el proceso de filtrado y consiguió hacer un café libre de grumos y con un gusto mucho más bueno. Melitta patentó el sistema en 1908 y fundó su propia empresa cafetera, que a día de hoy sigue siendo un referente. Un poquito más tarde, en 1933, Ruth Wakefield dueña de un albergue en Massachusetts, se quedó sin chocolate en polvo para hacer sus galletas y decidió sustituirlo por trocitos de chocolate. Así, por accidente, nacieron las famosas cookies. Se hicieron tan famosas, que Andrew Nestlé, el famoso fabricante, le propuso a Ruth recibir chocolate gratis de por vida para hacer sus galletas a cambio de poder imprimir la receta en la envoltura de las tabletas de chocolate.

Cuando has acabado tu café y tus galletas con chocolate, metes la taza y el plato en el lavavajillas, para que quede todo limpio. ¡La de trabajo y la de agua que se ahorra gracias a este invento de Josephine Cochrane!

Esta estadunidense inventó el primer lavavajillas con éxito comercial en la cabaña trasera de su casa, con la ayuda del mecánico George Butters. Su lavavajillas fue el primero en utilizar agua a presión en vez de un estropajo para limpiar los platos dentro de la máquina, método que seguimos usando ahora.

cientificas1

Camino al trabajo, mientras conduces, no le prestas mucha atención a las noticias que cuentan en la radio… más o menos lo de siempre. En vez de eso, tu cerebro te lleva en volandas a lo cómodo que es ahora conducir, calentito, mientras fuera llueve sin parar. Y te recuerdas que, aunque casi nadie lo sabe, tanto la calefacción para el coche como el limpiaparabrisas son dos inventos de mujeres. Margaret Wilcox y Mary Anderson idearon estas tremendas mejoras con un intervalo de tan solo diez años entre una y otra.

Margaret Wilcox nació en 1838 en Chicago, Estados Unidos, y fue una de las pocas mujeres ingenieras mecánicas de su época. Con 34 años patentó un sistema de calefacción para coches, que es la base del calentador moderno que integran todos nuestros coches. Mary Anderson tras realizar un recorrido en tranvía por Nueva York en el que el conductor tenía que salir cada pocos minutos para limpiar el cristal que se ensuciaba por la nieve y el agua, decidió ponerse manos a la obra e inventar un artefacto que consiguiera limpiarlo de manera automática y efectiva. Henry Ford decidió probar este nuevo invento en su modelo Ford T y a partir de entonces todos los Ford llevaban el limpiaparabrisas inventado por Mary Anderson.

Eso por no hablar del GPS, sin el cual ya muchos no sabemos ni llegar a la tienda de la esquina o de la tecnología Bluetooth gracias a la que conectas el teléfono en manos libres al coche. Ni esto ni la tecnología WiFi hubieran sido posibles sin Hedy Lamarr.

Aunque ha pasado a la historia por su carrera cinematográfica, Hedy Lamarr desarrolló un sistema de comunicaciones por radio para guiar los torpedos lanzados desde los submarinos de la Segunda Guerra Mundial. Dicho sistema es la base de inventos  “modernos”, como el WiFi o el GPS

Ya en el trabajo, te olvidas de todos estos pensamientos, y estás concentrado en tu ordenador mandando mails y analizando datos. Seguramente no sepas que la británica Ada Lovelace fue la primera programadora de la historia.

Esta matemática y escritora británica trabajó junto a Charles Babbage en el desarrollo de su máquina analítica. En concreto, ella diseñó los algoritmos matemáticos con los que funcionarían estos primeros ordenadores.

Y de repente ¡¡¡¡¡¡¡¡¡PIIIIIIIIIIIIIIII!!!!!!!!!! La alarma de incendios. Otra vez un simulacro… Bajas por la escalera de incendios. ¿Cuántas vidas habrá salvado este invento femenino?

Anna Connelly ideó la escalera de incendios, que patentó en 1887, famosa estructura metálica adosada a multitud de edificios que supone una forma alternativa de escape rápido en caso incendio u otra emergencia. A día de hoy siguen formando parte del paisaje urbano de ciudades como Nueva York o Boston.

Mientras comes, en las noticias cuentan que han descubierto algo relacionado con Urano, ese planeta tan lejano… Mientras lo escuchas piensas si el reportero que te lo está contando sabe que fue una mujer, Caroline Herschel, junto con su hermano William, la persona que descubrió la existencia de este planeta en el siglo XVIII.

A Caroline y William les encantaba mirar las estrellas por la noche y construyeron los telescopios más potentes de su época. Se dice que Caroline es la primera mujer en la historia en recibir un sueldo por su trabajo como científica. Es una pena que hoy casi nadie la conozca.

cientificas3

Cuando acabas con tus reflexiones te das cuenta de que hoy tienes que salir antes del trabajo, porque tienes hora en la enfermería para que vacunen a tus hijos. No sabes si la enfermera es consciente de lo mucho que le ha facilitado el trabajo Letitia Mumford Geer.

Esta enfermera americana quería poder inyectar a sus pacientes sin la ayuda de un asistente. Por ello, en 1899 inventó la primera “jeringa de una mano”. Antes de que se le ocurriera este nuevo dispositivo, una persona debía usar las dos manos para inyectar al paciente. Al patentarla, Letitia incluyó varios modelos diferentes y explicó cómo utilizarlas.

Antes de irte del ambulatorio, aprovechas que para preguntar en recepción qué se hace con las radiografías viejas que tienes en casa, ¿dónde las puedo tirar?

¿Sabíais que durante la Primera Guerra Mundial Marie Curie inventó el primer aparato de radiografías móvil? Hasta ese momento las máquinas de rayos X eran caras y aparatosas, pero ella diseñó un coche con un equipo de rayos X, una sala oscura para revelado y una dinamo para generar toda la electricidad necesaria para hacerlo funcionar a partir del motor de gasolina del coche. La gran Marie Curie fue la primera persona en recibir dos premios Nobel en distintas especialidades (Física y Química) y la primera mujer en ocupar un puesto de profesora en la Universidad de París.

De vuelta a casa, haces una parada en la farmacia para comprar pañales. Menos mal Marion Donovan inventó los pañales desechables hace sólo unos 70 años.

Esta estadounidense ingenió un pañal recubierto con una especie de tela plástica que en su interior estaba cubierto por un paño mucho más absorbente y que, a la vez, no provocaba escozor al bebé. Diez años más tarde vendió su idea a Víctor Mills, ingeniero químico en la empresa Procter & Gamble, con la que desarrollaría y comercializaría los pañales desechables tal y como los conocemos hoy en día.

cientificas4

Antes de irte a dormir repasas en tu tablet las últimas noticias del día. Lees que un crucero ha naufragado, pero que, por suerte, se han salvado todos los pasajeros, gracias a que los han evacuado en los botes salvavidas. ¿Por suerte?

Y por Maria Beasley, mujer de Philadelphia que en 1882 inventó la primera balsa salvavidas de la historia. Hasta ese momento, sufrir un naufragio era sinónimo de una muerte casi segura. Es una de las pocas mujeres que logró hacer fortuna con sus inventos.

Otra noticia te llama la atención: una nueva terapia génica para el tratamiento de una enfermedad rara. Muchos científicos a lo largo de la historia han contribuido a llegar a este momento: desde el descubrimiento del ADN hasta las terapias actuales más novedosas. Y entre ellos hay mujeres importantísimas, como Margarita Salas, Rosalind Franklin o Barbara McClintock.

La asturiana Margarita Salas es una de nuestras más prestigiosas bioquímicas, que entre otras aportaciones, destaca por su investigación acerca de la ADN polimerasa, la determinación del sentido de lectura del material genético o la demostración del triplete sin sentido UAA. Rosalind Franklin fue biofísica y cristalógrafa, y tuvo una participación crucial en la comprensión de la estructura del ADN, aunque su trabajo no fue reconocido. O Barbara McClintock, científica estadounidense especializada en citogenética que obtuvo el premio Nobel de Medicina en 1983 por sus descubrimientos en el campo de la transposición genética.

cientificas5

Finalmente apagas luz y reflexionas que con sus inventos y descubrimientos todas estas mujeres (y muchas otras) han conseguido hacer nuestra vida diaria más fácil. Grandes profesionales, muchas veces olvidadas por un mundo gobernado por hombres, cuyos inventos revolucionaron la sociedad en la que vivimos y que todos nosotros usamos cada día. La genialidad no tiene nada que ver con el género.