Ibuprofeno, paracetamol, metamizol… analgésicos, esos medicamentos que nos calman los dolores

En este post vamos a intentar que conozcáis mejor a los medicamentos que nos ayudan a aliviar el dolor. Hay muchos medicamentos con efecto analgésico, pero recordad que este blog no es un libro de texto, así que no vamos a hacer una clasificación exhaustiva ni a hablar de todos ellos. Solo trataremos los más comunes, los que todos conocéis.

La palabra “analgesia” viene del griego analgēsía o ἀναλγησία. Etimológicamente significa “sin dolor”.

CLASIFICACIÓN                     

Los fármacos analgésicos pueden ser analgésicos primarios o analgésicos secundarios. Los secundarios son aquellos que tienen otras indicaciones, es decir, son medicamentos que se emplean para otra cosa, pero que pueden actuar también sobre algunos tipos concretos de dolores. En este post vamos a hablar en exclusiva de los analgésicos primarios, es decir, de aquellos fármacos cuya indicación principal es el tratamiento del dolor. Dentro de estos existen diversas clasificaciones. Nosotros vamos a diferenciar a los analgésicos en dos familias:

  1. Opiáceos. También llamados opioides. Morfina, codeína, metadona, fentanilo, tramadol… En este post trataremos un poco sobre el tramadol. Se trata de medicamentos que suprimen el dolor fundamentalmente a través de una acción central, es decir, actúan sobre los centros cerebrales del dolor.
  2. No opiáceos. Son analgésicos cuya acción principal es de carácter periférico, con poco o ningún efecto central.

– Ácido acetilsalicílico (aspirina). Sobre todas las características de la aspirina podéis leer en este post que escribimos anteriormente sobre ella.

– Aintiinflamatorios no esteroideos (AINEs). Hablaremos del ibuprofeno y un poco del celecoxib. Este grupo se caracteriza porque su acción se centra en inhibir la síntesis de prostaglandinas, que son unas sustancias responsables de la respuesta inflamatoria y del dolor. Para ello bloquean el enzima ciclooxigenasa (COX). La COX tiene tres isoenzimas: COX-1, COX-2 y COX-3. Los más importantes son el ácido acetilsalicílico (AAS), el ibuprofeno, el metamizol, y los  inhibidores selectivos de la COX selectivos, como el celecoxib.

– Paracetamol.

IBUPROFENO

Medicamento para el que es necesaria receta médica.

Es uno de los analgésicos más vendidos. Pertenece al grupo de los AINE o antiinflamatorios no esteroideos.

Usos y acciones

Tiene tres utilidades básicas:

  1. Antiinflamatorio. Está indicado para enfermedades como la artritis reumatoide.
  2. Analgésico. Se suele utilizar para dolores causados por inflamación, como lesiones musculares, artritis, dolor menstrual, amigdalitis…
  3. Antipirético. Control de la fiebre en aquellos casos en los que el paracetamol no es suficiente

¿Cómo actúa?

El Ibuprofeno es un derivado del ácido propiónico que inhibe la síntesis de prostaglandinas por inhibición de la enzima ciclooxigenasa, tanto de la isoforma 1 como de la 2 (COX1 y COX2). Es una enzima  que cataliza la producción de prostaglandinas por la vía del ácido araquidónico. Su inhibición da lugar a una disminución de la formación de precursores de las prostaglandinas y de los tromboxanos. Su efecto antiinflamatorio se basa en la inhibición de la migración de los leucocitos a las áreas inflamadas, impidiendo así que estos liberen citoquinas y otras moléculas que contribuyen al proceso de inflamación. Respecto al dolor, como otros AINEs, sus efectos son periféricos y no altera el umbral del dolor ni los niveles de prostaglandinas cerebrales. Su efecto frente a la fiebre deriva de la vasodilatación periférica que provoca por, esta vez sí,  una acción central sobre el centro regulador de la temperatura del hipotálamo.

También tiene cierto efecto anticoagulante, pero menos que el ácido acetilsalicílico.

Historia

El ibuprofeno fue sintetizado en 1960 en un pequeño laboratorio en Nottingham, Gran Bretaña. Fue desarrollado por el doctor Stewart Adams con la colaboración de Nicholson y Burrows de la empresa farmacéutica Boots. Estos investigadores emplearon diez años en la búsqueda de una alternativa a la aspirina. La aspirina fue el primer fármaco antiinflamatorio descubierto, pero tenía algunos efectos secundarios que estos investigadores querían evitar. Según cuenta el propio Adams, él probó por primera vez su fármaco durante un dolor de cabeza intenso provocado por una resaca, justo cuando tenía que pronunciar un discurso importante. Se preparó una dosis de 600mg y descubrió que era muy efectivo.

En 1966 se iniciaron los primeros ensayos clínicos y el ibuprofeno se empezó a  comercializar en el Reino Unido en 1969 como tratamiento para la artritis reumática. Su comercialización se extendió por todo el mundo a partir de 1974.

 

Hoy en día distintas empresas de todo el mundo fabrican unas 20.000 toneladas de ibuprofeno al año.

Efectos secundarios. Puede dañar la barrera protectora del estómago. Así, se ha visto asociado en ocasiones a la aparición de náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal. En ocasiones, tras consumos elevados y prolongados en el tiempo se ha observado la aparición de gastritis, úlcera duodenal o úlcera gástrica. Según datos epidemiológicos, de los siete antiinflamatorios no esteroideos más usados, el ibuprofeno posee el menor riesgo de toxicidad digestiva elevada. No es recomendable en pacientes hipertensos, puesto que puede contribuir a una elevación de la presión sanguínea. Al igual que cualquier AINE, tampoco es el analgésico más adecuado para pacientes con problemas de coagulación.

Dosis. Recordemos que estos posts no se deben utilizar para automedicarnos. En este caso vamos a hacer un breve comentario sobre la dosis diaria de ibuprofeno debido a que sabemos que es frecuente hacer un uso indebido del mismo, por desconocimiento. En España la presentación que más se dispensa (para adultos) es la de ibuprofeno 600 mg comprimidos. Es importante saber que la dosis máxima diaria es de 2.400 mg, es decir, como mucho CUATRO comprimidos al día. En procesos inflamatorios se recomiendan 1.200-1.800 al día, es decir, dos o tres comprimidos de 600 mg. Para el resto de procesos se recomienda como mucho 1.200 mg/día. Se ha observado que los efectos secundarios disminuyen si, en vez de dos comprimidos de 600 mg al día, se ingieren tres de 400 mg.

Uso en embarazo. El ibuprofeno se clasifica dentro de la categoría C de la FDA en los trimestres uno y dos y categoría D en el último (ver tabla de categorías al final del post). No se han demostrado efectos teratogénicos (daño al feto), se debería evitar, si es posible, el uso del ibuprofeno durante el embarazo, especialmente durante el tercer trimestre.

Uso en lactancia. SEGURO No se detecta en leche materna, o sólo en cantidad insignificante. Es un fármaco que se usa habitualmente en niños. Se considera el analgésico de elección en madres lactantes. Compatible con la lactancia.

METAMIZOL (NOLOTIL)

Medicamento para el que es necesaria receta médica.

Vamos a hablar ahora del analgésico más “polémico”. El metamizol o dipirona en España es extensamente conocido por su marca comercial, Nolotil, del laboratorio Boehringer Ingelheim.

Usos y acciones

Tiene tres utilidades básicas:

  1. Analgésico. Se emplea, según las indicaciones recogidas en su prospecto, para el tratamiento del dolor agudo post-operatorio o post-traumático, dolor de tipo cólico y dolor de origen tumoral. Dicho de manera más sencilla: es el calmante que ayuda a disminuir el dolor tras una operación, un golpe o corte y en los dolores provocados por algunos cánceres.
  2. Antipirético. Se utiliza para disminuir la fiebre alta que no ha respondido a otros antitérmicos.
  3. Antiespasmolítico. Algunos dolores provienen de procede de los órganos internos o de espasmos musculares (contracciones bruscas de los músculos). Un ejemplo típico es el intenso dolor de los cólicos nefríticos. Pues el metamizol también nos ayuda con estos dolores.

¿Cómo actúa? Sintetizado por primera vez en Alemania en 1922, es un derivado de las pirazolonas que actúa como inhibidor de la síntesis de prostaglandinas por inhibición de la enzima COX, tanto la 1 como la 2. La inhibición es competitiva y reversible. Por ello no suele hacer daño al estómago, salvo en dosis muy altas. Posee acciones centrales y periféricas. A nivel central actúa sobre el centro hipotalámico regulador de la temperatura para reducir la fiebre.  Posee un efecto antiinflamatorio muy débil.

Efectos secundarios. Puede provocar reacciones de hipotensión (bajada de tensión). Se le atribuyen alteraciones sanguíneas, agranulocitosis potencialmente mortal (destrucción de glóbulos blancos, neutrófilos). La alarma por la agranulocitosis viene derivada, en primer lugar, de que el metamizol está estructuralmente relacionado con la antipirina (fenazona), compuesto identificado en los años 30 como causante de esta enfermedad. Posteriormente se detectó algún caso de agranulocitosis provocado también por el metamizol. Esto hizo que este compuesto esté prohibido o retirado del mercado en la mayoría de los países, salvo algunos como España, Alemania, Francia, Rusia, parte de Latinoamérica… En Suecia está prohibido para uso humano desde 1974, porque se estimó una incidencia de agranulocitosis de 1/3000. Sin embargo, estudios fiables posteriores afirmaron que la incidencia real es de 1,1 casos por cada millón de usuarios. Esto hizo que en 1995 se permitiera de nuevo pero cuatro años después volvió a ser retirado, debido a un estudio que demostraba que en Suecia la incidencia era mayor. Los datos reales, a día de hoy, es que parece que el riesgo de provocar agranulocitosis es pequeño, incluso menor que el de oros fármacos sí comercializados. Además, parece que este riesgo está relacionado con una predisposición genética, poco presente en España.

Uso en embarazo. Atraviesa la placenta. No hay descritos efectos perjudiciales en el feto, pero se recomienda no utilizarlo durante el primer ni el último trimestre. En el segundo trimestre sólo se utilizará una vez el médico haya valorado el balance beneficio/riesgo. Vamos, que mejor evitarlo.

Uso en lactancia. RIESGO BAJO. No se han descrito efectos secundarios en lactantes de madres que lo toman salvo una crisis de cianosis en los años 80. Generalmente se considera compatible con la lactancia.

CELECOXIB

Medicamento para el que es necesaria receta médica.

Es un “primo” del ibuprofeno.

Usos y acciones

Está indicado para el dolor relacionado con artritis, fundamentalmente. También es utilizado en periodos menstruales dolorosos y dolor tras heridas o cirugía.

¿Cómo actúa?

Es un inhibidor altamente selectivo de la enzima COX-2, sin afectar casi a la COX1. Inhibe la producción de prostaglandina, lo cual provoca una reducción de la inflamación y el dolor pero minimizando los efectos adversos gastrointestinales que tienen los AINEs no selectivos. Esta es su principal ventaja frente a otros AINEs.

Efectos secundarios

Puede causar irritación en la piel. No afecta la agregación plaquetaria (coagulación). Al igual que sucede con el ibuprofeno, se han visto casos de hipertensión arterial asociados a su empleo.

Uso en embarazo. Al igual que el ibuprofeno se clasifica dentro de la categoría C de la FDA* en los trimestres uno y dos y categoría D en el último. Se debería evitar su uso.

Uso en lactancia. SEGURO La cantidad que pasa a la leche es tan insignificante que no se ha podido detectar niveles en el plasma de los lactantes de madres que lo tomaban.

 

PARACETAMOL

Probablemente sea uno de los fármacos más conocidos. De hecho es el analgésico más utilizado del mundo. También se conoce como acetaminofeno. Se trata de un analgésico y antitérmico puro, es decir, sin actividad antiinflamatoria.

Usos y acciones

  1. Analgésico. No es antiinflamatorio, por lo que se usa para lesiones o trastornos que no se acompañen de inflamación, como dolor de cabeza y los síntomas ocasionados por gripe o la fiebre.
  2. Antipirético. Es uno de los medicamentos de elección a la hora de bajar la fiebre, sobre todo en niños. Su eficacia es muy similar a la del ibuprofeno, si bien la duración de su efecto es menor (4-6 horas frente a 6-8 horas).

¿Cómo actúa?

Parece ser que su mecanismo de acción consiste en una inhibición selectiva de nuestra ya conocida ciclooxigenasa a nivel central, en el área preóptica hipotalámica. Sin embargo, el mecanismo exacto aún no es del todo conocido.

Historia

El paracetamol fue sintetizado por Harmon Morse de Northrop, en Alemania, en 1873, mediante la reducción del p-nitrofenol en ácido acético glacial. Sin embrago, no se usó con fines médicos hasta 20 años después.

Hasta finales del siglo XIX se utilizaban los compuestos presentes en la corteza del sauce y de la quina como agentes antipiréticos, para bajar la fiebre. Cuando la quina empezó a escasear en los años 1880, se comenzaron a buscar alternativas.

En la Universidad de Estrasburgo estaban investigando, en 1886, las lombrices intestinales y posibles tratamientos para ellas. El Profesor Adolf Kussmaul pidió a sus dos ayudantes que trataran a los pacientes con un compuesto llamado naftaleno. Los resultados no fueron buenos, pero uno de los ayudantes, Paul Hepp decide continuar estudiando el compuesto, porque observó en un paciente una bajada importante de la fiebre que tenía. Sin embargo, este efecto no tenía mucho sentido, porque no se daba en otros pacientes que anteriormente habían sido tratados también con naftaleno. Hepp descubre que, en realidad, la farmacia en lugar de entregarles naftaleno, les había proporcionado acetanilida. Siguió trabajando con este compuesto y vio que también tenía propiedades analgésicas. No fue hasta 1899 en que se relacionó a la acetanilida con el paracetamol. Karl Moner, en Alemania, identificó al paracetamol como un metabolito de la acetanilida. Dicho descubrimiento fue ampliamente ignorado en aquel momento. Unos años después otro médico alemán, Joseph Freiher von Mering, fue el primero que lo usó en clínica.

Sin embargo, el paracetamol desaparece de la práctica clínica (y su estudio también) hasta 1948, cuando Bernard Brodie y Julius Axelrod (posteriormente Premio Nobel por otras investigaciones) tras un estudio exhaustivo de los analgésicos recomiendan el uso del paracetamol, porque evita determinados efectos tóxicos observados en la acetanilida. En 1955 se comercializó por primera vez en Estados Unidos, bajo el nombre de Tylenol.

Efectos secundarios. Sus efectos secundarios son poco frecuentes y, por lo general, leves si se administra en la dosis recomendada. Son relativamente  frecuentes  el  vómito  y  el  dolor abdominal. El efecto secundario más importante es su toxicidad hepática, sobre todo a dosis altas. Por ello, no se debe administrar en caso de insuficiencia hepática y no se deben superar los 4 g diarios. Sin embargo, es de elección en pacientes que siguen un tratamiento anticoagulante, ya que no altera la síntesis de protrombina ni la agregación plaquetaria, así como en pacientes con úlcera (no daña la mucosa gástrica).

Uso en embarazo. Es un fármaco de la categoría B* de la FDA cuando se administra por vía oral. Se sabe que atraviesa la barrera placentaria, pero no se han observado efectos tóxicos en el feto (a dosis normales).  Se puede utilizar, a dosis no superiores a las recomendadas. Aún así siempre consultar con el médico.

Uso en lactancia. SEGURO Se elimina en muy pequeña cantidad por la leche y la cantidad que puede recibir el lactante es mucho menor (< 4%) que la dosis usual pediátrica. Academia Americana de Pediatría: mediación usualmente compatible con la lactancia.

TRAMADOL

Medicamento para el que es necesaria receta médica.

Es un analgésico quizás menos conocido que los anteriores, aunque su uso ha aumentado mucho en los últimos años, sobre todo en su formulación comercial combinada con paracetamol.

Usos y acciones

Es un fármaco puramente analgésico. El tramadol es eficaz como adyuvante para aliviar el dolor en osteoartritis en combinación con AINEs. La Organización Mundial de la Salud lo ncluye en el peldaño II de la escalera de dolor. Esto significa que es apropiado para dolores de más intensidad que los que se tratan con AINES o paracetamol.

Es eficaz en el dolor post-operatorio pero no se utiliza como adyuvante de la anestesia porque tiene actividad sedante y además puede provocar depresión respiratoria.

¿Cómo actúa?

Es un agonista de los receptores opiáceos centrales µ (esto quiere decir que los activa) aunque su afinidad hacia estos receptores es unas 6.000 veces menor que la de la morfina. Al unirse a esos receptores modula la liberación de neurotransmisores nociceptivos como la sustancia P, la dopamina, la acetilcolina y la noradrenalina, provocando finalmente la inhibición del estímulo nociceptivo, es decir, inhibe el dolor. Sin embargo, los efectos analgésicos del tramadol no se deben solo a sus efectos agonistas opiáceos. Gran parte de la analgesia que provoca (y de sus efectos adversos) son debidos al bloqueo de la recaptación de la noradrenalina y de la serotonina en el sistema nervioso central. Así impide la transmisión del dolor a través de la médula.

Efectos secundarios. El tramadol provoca menor depresión respiratoria y dependencia que otros opiáceos, pero se debe tener en cuenta este efecto adverso. No provoca alteraciones gastrointestinales ni efectos cardiovasculares significativos, por lo que puede ser una buena alternativa para las personas con artritis que no toleran los AINES.

Uso en embarazo. El tramadol se clasifica dentro de la categoría C de riesgo en el embarazo. No se recomienda administrar el tramadol antes o durante el parto

Uso en lactancia. SEGURO Se excreta en leche materna en cantidades pequeñas. No se han observado problemas en lactantes de madres que lo tomaban. Sin embargo, como es de la familia de los opiáceos se recomienda el uso de la dosis mínima suficiente y vigilar que no aparezcan en el bebé signos de sedación o dificultades de alimentación.

Definiciones FDA de las categorías de riesgo en el embarazo

https://medicamentos.sanidadmadrid.org/MedicamentosPediatria/CalcularDosis.aspx

By | 2018-05-28T13:39:30+00:00 febrero 26th, 2018|Artículos|4 Comments

About the Author:

Alberto Morán
Licenciado en farmacia por la Universidad Complutense de Madrid. Realicé mi tesis doctoral en el Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Facultad de Farmacia. Posteriormente hice un Máster en Dirección de Empresas Biotecnológicas. Trabajé casi un año en una consultoría de biotecnología. Posteriormente fui investigador y docente en la Universidad Complutense de Madrid durante siete años. Mi carrera investigadora se desarrolló en el estudio de los mecanismos moleculares del cáncer (colon y pulmón esencialmente). En noviembre de 2012 abandoné definitivamente el laboratorio. En la actualidad soy titular de una oficina de farmacia.

4 Comments

  1. beatriz 2018/02/28 at 11:07 pm - Reply

    hola,sufro de artritis y la verdad los dolores son insoportables,indagando en internet encontré unos consejos la verdad me han servido mucho para mejorar los dolores ahora los quiero compartir lo que me está ayudando con mis dolores espero les sirva clic aquí http://bit.ly/2CXUV3r

  2. hermila torres 2018/09/08 at 12:50 am - Reply

    Muy interesante

  3. JIMMY 2018/10/09 at 8:38 pm - Reply

    LA PREGUNTA DEL MILLON ES CUAL ES EL MEJOR Y MAS BUENO PARA NUESTRA SALUD,SI SE TUVIERA QUE ELEGIR 1 CUAL SERIA?????????

    • Alberto Morán
      Alberto Morán 2018/10/10 at 10:29 am - Reply

      Pues es que a esa pregunta no se le puede dar una respuesta. Depende de qué nos pase será mejor tomar uno u otro…

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