¿Es posible el diagnóstico precoz del Parkinson por el olor de la piel?

El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa que afecta aproximadamente a 7 millones y medio de personas alrededor del mundo. Entre los síntomas característicos se encuentran temblores incontrolados,  rigidez, lentitud de los movimientos y problemas de equilibrio y coordinación. También puede generar depresión, trastornos del sueño o dificultades para masticar, tragar o hablar.

Desgraciadamente todavía no existe ninguna técnica para el diagnóstico precoz del Parkinson. El diagnóstico está basado en los síntomas y llega tarde. Demasiadas neuronas en el cerebro ya se han perdido irremediablemente en el momento del diagnóstico, lo que dificulta el tratamiento y hace imposible su curación.

En este post me gustaría señalar cómo la casualidad puede haber puesto en marcha un estudio revolucionario que podría llevar al diagnóstico precoz del Parkinson. Nos tenemos que remontar al año 2012 durante un evento sobre la enfermedad de Parkinson. El investigador Tilo Kunath, del centro de medicina regenerativa de Edimburgo, estaba dando una charla cuando alguien del público se dirige a él para preguntar si los enfermos de Parkinson tenían un olor diferente al resto de las personas. La responsable de la pregunta fue Joy Milne que recientemente había perdido a su marido como consecuencia del Parkinson. Todo pudo haberse quedado ahí, sin embargo Tilo Kunath, no sin cierto escepticismo, decidió profundizar en el tema.

Joy Milne curiosamente posee un sentido del olfato superdesarrollado y afirma haber apreciado un cambio del olor de su marido unos seis años antes de su diagnóstico de Parkinson. El “supersentido” del olfato en humanos no es algo habitual pero hay más casos descritos de personas que parecen ser capaces de oler enfermedades.

Tilo Kunath decidió comprobar la veracidad del superolfato de Joy Milne con un sencillo experimento. Se seleccionaron 12 personas, 6 de ellas con diagnóstico de Parkinson y 6 sanas. A continuación se le dieron a Joy Milne las camisetas de los 12 individuos seleccionados para determinar mediante el olor quién tenía Parkinson. En el momento del experimento, Joy Milne identificó 7 afectados de Parkinson y 5 no afectados. Lo que a priori significaba que había acertado en 11 de los 12 individuos. Sin embargo al sujeto número 12 se le diagnosticó Parkinson tiempo más tarde. ¡Un espectacular 100% de éxito en la detección de la enfermedad!

La casualidad ha detonado un estudio con 200 candidatos para la búsqueda de diferencias entre individuos sanos y enfermos de Parkinson. Los investigadores del estudio liderado por la profesora Perdita Barran creen que la enfermedad de Parkinson puede causar cambios en el sebo (una sustancia aceitosa en la piel) de personas con la afección, produciendo un olor único y sutil en la piel que solamente pueden detectar personas con un agudo sentido del olfato. La identificación de los químicos detrás de ese olor podría llevar a tratamientos más tempranos para la enfermedad. Las muestras de sebo de los pacientes son analizadas mediante espectroscopia de masas, una técnica de gran sensibilidad para la detección de moléculas. De momento se han descubierto 10 moléculas asociadas a la enfermedad de Parkinson. Las muestras también son analizadas por la supernariz de Joy Milne, a quien le debemos que todo esto esté pasando.

¿Por qué es tan importante este estudio?

  • El 60% de la degeneración ocurre antes del diagnóstico y es más probable que los tratamientos funcionen mejor si la enfermedad se detecta temprano.
  • Este estudio abre las puertas para el desarrollo de medicamentos preventivos y, con las herramientas de diagnóstico temprano, retrasar la progresión o incluso prevenir la manifestación de los síntomas.
  • Este estudio podría encontrar rutas bioquímicas relacionadas con metabolitos que cambian con la enfermedad, o con alguna enzima que podría ser bloqueada para el desarrollo de tratamientos.

Los resultados del estudio también podrían dar información sobre dosis adecuadas de los tratamientos y ayudar a comprender la progresión de la enfermedad.

By | 2018-05-28T13:39:30+00:00 marzo 6th, 2018|Artículos|0 Comments

About the Author:

David Palomas
Licenciado en Química por la Universidad de Zaragoza y Doctor en Química Orgánica y Organometálica por la Universidad de Oviedo. Tras obtener mi doctorado he trabajado como investigador en varios centros de investigación y empresas de Alemania y Reino Unido. Mis proyectos de investigación más recientes se han centrado en el desarrollo de nuevas tecnologías para la reutilización de CO2 y mejor aprovechamiento del gas natural. En la actualidad soy responsable de los laboratorios de docencia del departamento de química en Queen Mary University en Londres.

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